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ELLEN G. WHITE
 
 
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¿Quién fue Elena G. de White?

ELENA GOULD HARMON nació en Gorham, Maine, el 26 de noviembre de 1827 en la familia de Roberto y Eunice Harmon. Ella, junto con su hermana melliza Elizabeth, eran las menores de un grupo de ocho hermanos.

Cuando Elena comenzaba su adolescencia, ella y su familia, aceptaron las interpretaciones bíblicas de un granjero que se volvió predicador Bautista, Guillermo Miller. Junto con Miller y otros 50.000 adventistas sufrió un amargo chasco cuando Cristo no regreso el 22 de octubre de 1844, la fecha que indica el fin de la profecía de los 2.300 días de Daniel 8.

En diciembre de 1844, Dios le da a Elena su primera de unas casi 2000 visiones y sueños. En agosto, 1846, se casó con Jaime White, un ministro adventista de 25 años que compartió la convicción que ella tenía de que Dios la había llamado para que haga la obra de una profetisa. Poco después de que se casaron, Jaime y Elena comenzaron a guardar el sábado como séptimo día, conforme al cuarto mandamiento. Madre de cuatro varones, Elena experimentó el dolor de perder por medio de la muerte a dos de sus hijos. Herbert murió a las pocas semanas de nacer, y Henry murió a los 16 años. Sus otros dos hijos, Edson y William, llegaron a ser ministros adventistas.

Elena de White fue una escritora prolífera. Comenzando con 1851, cuando publicó su primer libro, se extiende en un caudal de artículos, libros y folletos. Entre ellos, algunos son puramente devocionales, mientras que otros son selecciones de muchas de sus cartas personales con consejos, escritas en el transcurso de los años. Otros son históricos y delínean la continua batalla entre Cristo y Satán por el control de los individuos y las naciones. También publicó libros sobre educación, salud, y otros temas de especial importancia para la iglesia. Después de su muerte se han publicado cerca de 50 compilaciones, en su mayoría de materiales que no se habían publicado con anterioridad. Es autora de varios miles de artículos que fueron publicados, con el correr de los años, en las revistas Review and Herald, Signs of the Times, y otros periódicos Adventistas del Séptimo Día.

No obstante su timidez y renuencia, Elena de White se convirtió eventualmente en un oradora pública muy popular, no sólo en los Estados Unidos, sino también en Europa y Australia. Se demandaba su presencia no sólo en reuniones adventistas sino también ante audiencias no adventistas, donde se apreciaban mucho sus temas sobre temperancia. Durante 1876 ella habló a una audiencia estimada en 20.000 personas, su mayor audiencia, en Groveland, Massachusetts, por más de una hora sin la ayuda de un micrófono. En su visión del 6 de junio de 1863, Elena de White recibió instrucción sobre cuestiones relacionadas con la salud, como el uso de drogas, tabaco, café, té, comidas con carne, y sobre la importancia del ejercicio, la luz del sol, el aire fresco, y el auto-control en la dieta. Sus consejos de salud, basados en ésta y otras visiones posteriores, han provisto a los Adventistas de un estilo de vida que da como resultado el que vivan unos siete años más que la persona promedio en Estados Unidos.

Elena de White leía mucho. Se dio cuenta que la lectura de otros autores le ayudaba en su propia redacción mientras presentaba las verdades que se le revelaban en visión. También el Espíritu Santo le impresionaba para que a veces incluyera en sus propios artículos y libros gemas literarias de las obras de otros. No pretendió ser infalible ni que sus escritos fueran tratados en igual forma que las Escrituras, aunque creyó firmemente que sus visiones eran de origen divino, y que sus artículos y libros eran producidos bajo la conducción del Espíritu de Dios. Básicamente una evangelista, su preocupación principal en la vida era la salvación de almas.

Elena de White fue una persona generosa, y dio un buen ejemplo de cristianismo práctico. Por años guardaba retazos de tela a mano pues si veía a una mujer que necesitaba un vestido, podía proveer asistencia. En Battle Creek asistía a remates, compraba muebles usados, y los guardaba; entonces si la casa de alguien se incendiaba o cualquier otra calamidad afectaba a una familia, estaba preparada para ayudar. Antes que la iglesia implementara un plan de jubilación, si sabía de algún ministro anciano que estaba con problemas financieros, le enviaba un poco de dinero para ayudarlo a enfrentar sus necesidades más urgentes.

Elena de White murió el 16 de julio de 1915. Por 70 años presentó fielmente los mensajes que Dios le dio para su pueblo. Nunca fue elegida para ocupar un cargo en la iglesia, aunque los líderes de la iglesia siempre buscaban su consejo. Asistió a la escuela sólo hasta los 9 años, pero sus mensajes pusieron en marcha las fuerzas que dieron a luz el sistema educativo mundial de la Iglesia Adventista, desde guarderías hasta universidades. Aunque no tenía ningún entrenamiento médico, el fruto de su ministerio puede verse en la red de hospitales, clínicas y dispensarios adventistas que se encuentran alrededor del mundo. Y aunque no fue formalmente ordenada como ministro del evangelio, provocó un impacto espiritual casi sin paralelo en las vidas de millones, desde un extremo de la tierra hasta el otro.

Los libros de Elena de White continúan hasta el presente ayudando a las personas a encontrar a su Salvador, a aceptar el perdón de sus pecados, a compartir esta bendición con otros, y a vivir en la esperanza de la promesa de su pronto regreso
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Declaraciones de Elena de White


Las citas que figuran a continuación presentan sólo parcialmente el pensamiento y consejo de Elena de White. Muchos de sus consejos han sido corroborados por la ciencia en temas como por ejemplo: contaminación ambiental, efectos benéficos de la luz solar, la relación entre un régimen deficiente y la pobreza intelectual, el efecto del café, el té y ciertas enfermedades inexplicables, las grasas y las enfermedades cardiovasculares, el azúcar y la enfermedad, el ejercicio y la circulación sanguínea, el uso de la sal, el cáncer y sus causas, el tabaco, el cáncer de pulmón y otras enfermedades mortales, el alcohol, el cerebro y la vida, las drogas y los defectos congénitos, la actividad física para enfermos y convalecientes, la relación entre la mente y el cuerpo, corrientes eléctricas del cerebro y el sistema nervioso, influencia prenatal, los primeros años de la vida del niño, la forma correcta de comer para vivir más. Entre sus temas favoritos se encuentran los siguientes:

1. El amor de Dios

2. El gran conflicto entre el bien y el mal desde su comienzo hasta su terminación.

3. Jesús, la cruz y la salvación mediante él.

4. La autoridad de la Biblia .

5. La segunda venida de Cristo.

6. El triple mensaje angélico de Apocalipsis 14 y la misión mundial de la iglesia remanente.

7. El cristianismo práctico y el desarrollo del carácter cristiano.


Citas escogidas


SALUD Y ALIMENTACION
Remedios naturales. El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimentario conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como remedios, y saber aplicarlos. Es de suma importancia darse cuenta exacta de los principios implicados en el tratamiento de los enfermos, y recibir una instrucción práctica que le habilite a uno para hacer uso correcto de estos conocimientos. (Consejos sobre salud, págs. 89, 90) - año 1905.

Los cereales, las frutas carnosas, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante. (Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 95) - año 1905.

A fin de lograr una digestión saludable, el alimento debe comerse lentamente. (Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 127) - año 1890.

Otro mal grave es el de comer a deshoras, como por ejemplo después de un ejercicio violento y excesivo, o cuando se siente uno extenuado o acalorado. Inmediatamente después de haber comido, el organismo gasta un gran caudal de energía nerviosa; y cuando la mente o el cuerpo están muy recargados inmediatamente antes o después de la comida, la digestión queda entorpecida.... Hay una estrecha relación entre el cerebro y el estómago, y cuando éste se enferma se sustrae fuerza nerviosa del cerebro para auxiliar a los órganos digestivos debilitados. (Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 129) - año 1905.

EDUCACION
Nuestro concepto de la educación tiene un alcance demasiado estrecho y bajo. Es necesario que tenga una mayor amplitud y un fin más elevado. La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el período de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero. (La Educación, pág.13) - año 1894.

LA FAMILIA Y EL HOGAR
La educación comienza en el hogar. En el hogar es donde ha de empezar la educación del niño. Allí está su primera escuela. Allí, con sus padres como maestros, debe aprender las lecciones que han de guiarlo a través de la vida: lecciones de respeto, obediencia, reverencia, dominio propio. Las influencias educativas del hogar son un poder decidido para el bien o el mal. Son, en muchos respectos, silenciosas y graduales, pero si se ejercen de la debida manera, llegan a ser un poder abarcante para la verdad y la justicia. Si no se instruye correctamente al niño en el hogar, Satanás lo educará por instrumentos elegidos por él. ¡Cuán importante es, pues, la escuela del hogar! (Consejos para los Maestros, pág. 103). - año 1913.

La colocación del fundamento sólido. Sobre los padres recae la obligación de dar instrucción física, mental y espiritual. Debe ser el objeto de todo padre, asegurar para su hijo un carácter bien equilibrado, simétrico. Esa es una obra de no pequeña magnitud e importancia, una obra que requiere ferviente meditación y oración no menos que esfuerzo paciente y perseverante. Hay que echar un fundamento correcto, levantar un armazón fuerte y firme, y luego, día tras día, adelantar la obra de edificar, pulir y perfeccionar. (Consejos para los maestros, pág. 103) - año 1913.

Los padres y las madres deben comprender su responsabilidad. El mundo está lleno de trampas para los jóvenes. Muchísimos son atraídos por una vida de placeres egoístas y sensuales. No pueden discernir los peligros ocultos o el fin temible de la senda que a ellos les parece camino de la felicidad. Cediendo a sus apetitos y pasiones, malgastan sus energías, y millones quedan perdidos para este mundo y para el venidero. Los padres deberían recordar siempre que sus hijos tienen que arrostrar estas tentaciones. Deben preparar al niño desde antes de su nacimiento para predisponerlo a pelear con éxito las batallas contra el mal. (El Ministerio de Curación, pág. 287). - año 1905.

Enseñad con bondad y afecto. Padres y madres, tenéis una obra solemne que realizar. La salvación eterna de vuestros hijos depende de vuestra conducta. ¿Cómo educaréis con éxito a vuestros hijos? No reprendiéndolos, porque no hará ningún bien. Hablad a vuestros hijos como si tuvierais confianza en su inteligencia. Tratadlos con bondad, ternura y amor. Decidles lo que Dios espera que hagan. Decidles que Dios desea que se eduquen y se preparen para ser obreros con él. Cuando hagáis vuestra parte, podéis confiar que el Señor hará su parte. (Conducción del Niño, pág. 31). - año 1897.

La elevación o la decadencia futura de la sociedad será determinada por los modales y la moralidad de la juventud que se va criando en derredor nuestro. Según se hayan educado los jóvenes y en la medida en que su carácter fue amoldado en la infancia por hábitos virtuosos, de dominio propio y temperancia, será su influencia sobre la sociedad. Si se los deja sin instrucción ni control, y como resultado llegan a ser tercos, intemperantes en sus apetitos y pasiones, así será su influencia futura en lo que se refiere a amoldar la sociedad. Las compañías que frecuenten los jóvenes ahora, los hábitos que adquieran y los principios que adopten indican cual será el estado de la sociedad durante los años venideros. (El Hogar Adventista, pág. 11). - año 1890.

Enseñad a vuestros hijos desde la cuna a practicar la abnegación y el dominio propio. Enseñadles a disfrutar de las bellezas de la naturaleza, y a ejercitar en un empleo útil todas las facultades de la mente y del cuerpo. Criadlos de tal manera que tengan constituciones sanas y buena moralidad, a tener disposiciones y genios alegres. Enseñadles que ceder a la tentación es débil y perverso; que resistir es noble y viril. (Consejos para los Maestros, pág.121) - año 1913.

EL CARACTER DE DIOS
Dios es la fuente de vida, luz y gozo para el universo. Como los rayos de la luz del sol, como las corrientes de agua que brotan de un manantial vivo, las bendiciones descienden de él a todas sus criaturas. Y dondequiera que la vida de Dios esté en el corazón de los hombres, inundará a otros de amor y bendición. (El camino a Cristo, pág. 76) - año 1892.

"Dios es amor", está escrito en cada capullo de flor que se abre, en cada tallo de la naciente hierba. (El camino a Cristo, pág. 8) - año 1892.

Si en nuestra ignorancia damos pasos equivocados, el Salvador no nos abandona. No tenemos nunca por qué sentirnos solos. Los ángeles son nuestros compañeros. El Consolador que Cristo prometió enviar en su nombre mora con nosotros. En el camino que conduce a la ciudad de Dios, no hay dificultades que no puedan vencer quienes en él confían. No hay peligros de que no puedan verse libres. No hay tristeza, ni dolor ni flaqueza humana para la cual él no haya preparado remedio (Ministerio de Curación, pág. 192). - año 1905.

LA MENTE, EL CARACTER Y LA PERSONALIDAD
No es prudente que nos miremos a nosotros mismos y que estudiemos nuestras emociones. Si lo hacemos, el enemigo nos presentará dificultades y tentaciones que debiliten la fe y aniquilen el valor. El fijarnos por demás en nuestras emociones y ceder a nuestros sentimientos es exponernos a la duda y enredarnos en perplejidades. En vez de mirarnos a nosotros mismos, miremos a Jesús. Cuando las tentaciones os asalten, cuando los cuidados, las perplejidades y las tinieblas parezcan envolver vuestra alma, mirad hacia el punto en que visteis la luz por última vez. (Ministerio de Curación, pág. 193). - año 1905.

Es una ley de la naturaleza que nuestros pensamientos y sentimientos resultan alentados y fortalecidos al darles expresión. Aunque las palabras expresan los pensamientos, éstos a su vez siguen a las palabras. Si diéramos más expresión a nuestra fe, si nos alegrásemos más de las bendiciones que sabemos que tenemos: la gran misericordia y el gran amor de Dios, tendríamos más fe y gozo. Ninguna lengua puede expresar, ninguna mente finita puede concebir la bendición resultante de la debida apreciación de la bondad y el amor de Dios. Aun en la tierra puede ser nuestro gozo como una fuente inagotable, alimentada por las corrientes que manan del trono de Dios. (Ministerio de Curación, pág. 195). - año 1905.

El poder de la voluntad. Dios nos ha dado la facultad de elección; a nosotros nos toca ejercitarla. No podemos cambiar nuestros corazones ni dirigir nuestros pensamientos, impulsos y afectos. No podemos hacernos puros, propios para el servicio de Dios. Pero sí podemos escoger el servir a Dios; podemos entregarle nuestra voluntad, y entonces él obrará en nosotros el querer y el hacer según su buena voluntad. Así toda nuestra naturaleza se someterá a la dirección de Cristo. Mediante el debido uso de la voluntad, cambiará enteramente la conducta. Al someter nuestra voluntad a Cristo, nos aliamos con el poder divino. Recibimos fuerza de lo alto para mantenernos firmes. Una vida pura y noble, de victoria sobre nuestros apetitos y pasiones, es posible para todo el que une su débil y vacilante voluntad a la omnipotente e invariable voluntad de Dios. (La Temperancia, pág. 100). - año 1905.

Se nos concede una sola vida; y la pregunta que cada uno debe hacerse es: "¿Cómo puedo invertir mis facultades de manera que rindan el mayor provecho? ¿Cómo puedo hacer más para la gloria de Dios y el beneficio de mis semejantes?" Pues la vida es valiosa sólo en la medida en que se la usa para el logro de estos propósitos. Nuestro primer deber hacia Dios y nuestros semejantes es el desarrollo individual. Cada facultad con que el Creador nos ha dotado debemos cultivarla hasta el más alto grado de perfección, para realizar la mayor suma de bien de la cual seamos capaces. Por tanto, está bien invertido el tiempo que se usa en la adquisición y la preservación de la salud física y mental. No podemos permitirnos empequeñecer o inhabilitar ninguna función del cuerpo o de la mente. Con la misma seguridad con que lo hagamos, deberemos sufrir las consecuencia. (Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 15). - año 1890.

VIDA ESPIRITUAL
El único remedio para los pecados y dolores de los hombres es Cristo. (Lecciones prácticas del Gran Maestro, p. 231). - año 1900.

Si la Palabra de Dios fuera estudiada como debiera serlo, los hombres tendrían una grandeza de entendimiento, una nobleza de carácter y una firmeza de propósito que rara vez se ven en estos tiempos. (La educación cristiana, p. 220) - año 1893.

Aquellos que en todo hacen de Dios lo primero y lo último y lo mejor, son las personas más felices del mundo. (Fundamentals of Christian Education, p. 83-84) - año 1884.

Las mejores cosas de la vida: la sencillez, la honradez, la veracidad, la pureza, la integridad, no pueden comprarse ni venderse". (El ministerio de curación, p. 150) - año 1905.

No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra historia pasada. (Notas biográficas, p. 216) - año 1880.

La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos. (La educación, p. 57) - año 1894.

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Elena de White y su práctica del vegetarianismo


¿Comió carne Elena de White después de su visión de la “reforma de salud” en 1863? ¿Qué hay sobre ese testimonio de 1858 que dice que comió cerdo?


Elena de White no sostuvo que después de la visión sobre salud, en 1863, ella nunca volvió a comer carne. Antes de la visión, ella creía que “dependía de una dieta de carne para tener vigor”. Debido a su condición física débil, especialmente por su tendencia a desmayarse cuando se sentía débil y mareada, pensaba que la carne era “indispensable”. En realidad, en ese entonces ella era una gran “consumidora de carne”; la carne era su “principal artículo alimenticio”.



Pero ella obró de acuerdo con la luz que recibió. Eliminó de inmediato la carne de su “menú”, y no fue parte regular de su dieta. Ella practicaba los principios generales que enseñaba a otros, como el de que uno debe usar el mejor alimento disponible considerando las circunstancias. Al estar fuera de la casa, ya sea viajando o acampando en condiciones austeras, décadas antes de que se inventaran los alimentos congelados, a menudo era difícil encontrar una dieta adecuada. Al no ser siempre posible obtener lo mejor, por cualquier razón que fuera, a veces se conformaba con lo bueno, lo mejor bajo las circunstancias.



Elena de White no era una dogmática respecto al consumo de carne. En 1895 ella observó, “Nunca he sentido que era mi deber decir que nadie debe probar la carne bajo ninguna circunstancia. Decir esto... sería llevar las cosas a los extremos. Nunca he sentido que era mi deber hacer declaraciones categóricas. Lo que he dicho lo he dicho dominada por un sentido del deber, pero he sido cuidadosa en mis declaraciones, porque no quería dar ocasión para que nadie fuera conciencia de otra persona” (Consejos sobre el régimen alimenticio, p. 556.)



Estando en Australia, ella llegó a un punto en el que declaró “Yo he eliminado absolutamente la carne de mi mesa”. Por un tiempo había permitido que se sirviese algo de carne a los empleados y miembros de la familia. Desde ese momento en adelante (enero de 1894) quedó bien entendido “que ora sea que esté en casa o afuera, nada de esta clase ha de usarse en mi familia, o ha de ponerse sobre mi mesa” (Ibíd., p. 586). Muchas de las declaraciones más fuertes de Elena de White contra la carne fueron escritas después que ella hubo renovado su promesa de una abstinencia total en 1894.



La principales visiones de salud de Elena de White, de 1863 y 1865, abarcaron todos los aspectos del mensaje de reforma por salud que ella recalcó hasta su muerte. Los cambios ocurridos a los largo de los años en materia de énfasis en ciertos puntos sólo refinaron esos principios; no añadieron o sustrajeron nada de ellos. Con el transcurso del tiempo, aun los profetas deben dedicar tiempo para asimilar los principios revelados, tiempo para que la teoría se convierta en realidad en sus propias vidas. Ella recomendaba constantemente el principio, en la práctica como también la enseñanza, de que cada uno que está consagrado a la verdad pasará de lo malo a lo bueno, de lo bueno a lo mejor, de los mejor a lo óptimo. Tal fue su experiencia.



¿Qué hay de su aparente contradicción sobre el tema del consumo de cerdo? En 1858 ella les escribió a los Haskell (Hno. y Hna. A.) sobre una cantidad de asuntos, reprendiéndolos por insistir que el comer carne de cerdo debería ser un “asunto de prueba”: “Vi que su punto de vista respecto a la carne de cerdo no sería perjudicial si lo guarda para usted; pero en su juicio y opinión usted ha hecho de este asunto una prueba (de discipulado)... Si Dios requiriese a su pueblo que se abstuviera de la carne de cerdo, él los convencería al respecto... Si es el deber de la Iglesia abstenerse de carne de cerdo, Dios dará a conocer su voluntad a más de dos o tres. Le enseñará a la Iglesia su deber”. (Testimonies for the Church, vol. 1, pp. 206, 207.)



En la visión de la reforma de salud del 6 de junio de 1863, se le reveló una amplia serie de principios de salud. Al año siguiente ella publicó un capítulo de 55 páginas titulado “Salud”, en Spiritual Gifts, volumen 4. Con referencia a la carne de cerdo, ella dijo: “Dios nunca planeó que el cerdo se comiese bajo ninguna circunstancia” (Spiritual Gifts, vol. 4, p. 124), y en otros libros más tarde ella continuó enfatizando las consecuencias perjudiciales del consumo de carne de cerdo.



¿Qué podemos decir de este cambio de opinión en Elena de White entre 1858 y 1863?



Primero, ella no había recibido ninguna luz de Dios sobre la carne de cerdo antes de 1863. La visión de 1858 no informa en cuanto a la exactitud o la inexactitud de comer el cerdo. Mejor dicho, ella reprueba a sus hermanos por crear división entre los Adventistas de aquella época haciendo del asunto una prueba. Segundo, ella dejó abierta la posibilidad que si el consumo de la carne de cerdo debería ser descartado del pueblo de Dios, Dios, en su voluntad, “le enseñará a la Iglesia su deber”. Cuando llegó la visión, cerca de cinco años más tarde, toda la Iglesia vio el asunto claramente y nunca más habría división en cuanto a este asunto.

.DECLARACIONES ATRIBUIDAS ERRÓNEAMENTE

A ELENA DE WHITE



http://www.whiteestate.com



Las declaraciones de personas conocidas son muchas veces distorsionadas, y frecuentemente se le atribuyen declaraciones hechas por otros. Ya desde los comienzos de la obra de Elena de White, hubo declaraciones que se le atribuyeron en forma incorrecta, o material deliberadamente o inadvertidamente mutilado. Uno de tales casos es descrito en Testimonios para los Ministros, pp. 53-59. Nosotros sólo podemos reconocer como genuinos aquellos materiales de Elena de White que hayan sido publicados o que pertenezca a material no publicado pero provenientes de fuentes reconocidas por ser auténticas.



El listado que figura en esta sección son artículos acerca de aquellas preguntas que llegan con más frecuencia al Patrimonio White. Están agrupadas según las cinco clasificaciones más comunes.

1.Testimonios dependientes enteramente de la memoria


El recuerdo, de incluso piadosas personas, puede no ser enteramente fiable, de manera que conocer informaciones del trasfondo para ciertas declaraciones atribuidas a Elena de White, pueden servirnos de ayuda:



La reunión de comida sabática en otro planeta. El informe, basado en el recuerdo de una persona, en cuanto a que Elena de White declaró en una conversación de sobremesa que los habitantes de otros mundos están reuniendo frutas para la recepción del sábado de los santos trasladados en su camino al cielo, no tiene apoyo. La afirmación que las palabras pronunciadas fueron taquigrafiadas tampoco tiene fundamento. Elena de White hizo sólo la sencilla declaración en Primeros Escritos, p.16, que “durante siete días fuimos ascendiendo al mar de vidrio” Elena de White no hace mención de una parada sabática en el camino.



Autoría de Thoughts on Daniel and The Revelation (Comentarios sobre Daniel y el Apocalipsis). El informe de un joven ministro de que Elena de White declaró en su presencia que ella vio un ángel parado al lado del anciano Uriah Smith, inspirándole en la escritura de Thoughts on Daniel and The Revelation (Comentarios sobre Daniel y el Apocalipsis), es seriamente socavada por los hechos históricos. Es contrario a auténticas declaraciones de Elena de White y por lo tanto esto removería el libro de Smith de la categoría de “inspirado”. Sin embargo, la señora White estimó altamente este volumen y lo recomendó libremente. Ver El Colportor Evangélico, p. 123.



Identidad de Melquisedec. La Elena de White según se dice identificó a Melquisedec como el Espíritu Santo, según el recuerdo de un hombre. No hay apoyo en sus escritos para esta enseñanza, y esta declaración hecha de la memoria está contrapesada por la negación de otras que estaban presentes cuando se supone que Elena de White hizo esta declaración. Ella no identificó a Melquisedec. Ver declaraciones de Elena de White en el Comentario Bíblico Adventista del Séptimo día, vol. 1, p. 1107, en que ella dice que Melquisedec no era Cristo.



Lugares para esconderse en las montañas en el tiempo de angustia. Informes, de que Elena de White, designó algunos lugares especiales en las montañas, como escondrijos seguros en el tiempo de angustia, no tienen ningún apoyo en sus escritos, publicados o inéditos.



La obra se cerrará primero en el sur. Se informa que Elena de White dijo que la obra de la Iglesia debería cerrarse primero en el sur de los Estados Unidos. Si la declaración fue hecha, aparentemente fue hecha solo en forma oral, pues no hay apoyo conocido para el informe en los escritos publicados o no publicados de Elena de White.

.2Declaraciones fuera de su contexto específico
No es extraño que personas basen su comprensión de las enseñanzas de Elena de White sobre un fragmento de una frase o sobre una declaración aislada quitada de su contexto. Al escribir acerca de aquellos que hicieron un mal uso de sus escritos, ella declaró “extrayendo una cláusula aquí y otra allí, sacándola de su contexto adecuado y aplicándola de acuerdo a sus ideas”. Mensajes Selectos Tomo 1, p. 50.



Eventos a Medianoche. Algunos piensan equivocadamente que Elena de White indicó que Cristo volvería a medianoche. Una cuidadosa lectura de la declaración en Primeros Escritos, p. 285, y El Gran Conflicto, pp.693, 694, revela que los Hijos de Dios son “a medianoche” librados de la sentencia de muerte, y los eventos rápidamente suceden hasta que, según El Gran Conflicto, p. 698, “Pronto aparece en el este una pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la mano”.



Huevos sobre su mesa. Usando la frase de Testimonies for the Church, vol. 2, p. 400, que dice, “huevos no deben ser puestos sobre su mesa”, por el contexto del párrafo y el contexto del capítulo ha llevado a algunos a un concepto distorsionado de la posición de Elena de White, declarada claramente en el Ministerio de Curación, p 246, Testimonies for the Church, vol. 7, p. 135, y vol. 9, p. 162, donde ella reconoce la importancia de los huevos en la dieta.



Elena de White y los 144.000. En ninguna parte de los escritos de Elena de White existe una declaración en la cual se diga que ella será parte de los 144.000. Como es señalado en Primeros Escritos, p. 40, el ángel sí le dijo cuando, en visión, ella pareció haber visitado otro planeta y deseaba permanecer allí, pues “si eres fiel, tendrás, con los 144,000, el privilegio de visitar todos los mundos”, etc. ver también la declaración en Mensajes Selectos, tomo 2, pp. 300, 301.


.Una asociación de ideas


Frecuentemente están circulando informes que se basan en lo que podemos llamar asociación de ideas.



Posición de los estudiantes en el colegio que se preparan para la obra del Señor. Muchos creen que Elena de White enseñó que si el Señor viniese mientras nuestros jóvenes están en el colegio, se los tendría en cuenta como si hubiesen estado trabajando en el campo de labor. No existe una declaración escrita que autentifique esto. Este concepto, probablemente correcto, puede encontrar su apoyo en una asociación de ideas. Ver El Deseado de todas las gentes, p. 55:



“(Jesús) empezó su obra consagrando el humilde oficio del artesano que trabaja para ganarse el pan cotidiano. Estaba haciendo el servicio de Dios tanto cuando trabajaba en el banco del carpintero como cuando hacía milagros para la muchedumbre. Y todo joven que siga fiel y obedientemente el ejemplo de Cristo en su humilde hogar, puede aferrarse a estas palabras que el Padre dijo de él por el Espíritu Santo: "He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma toma contentamiento.(Isaías 42:1)”





Legalización de las bebidas alcohólicas y las leyes dominicales. Informes, que directamente enlazan la abrogación de la prohibición de la enmienda de la constitución de los Estados Unidos con el pasaje de la ley nacional dominical, no tienen fundamento. Esto debe ser asociado con una declaración general en Patriarcas y Profetas, p. 138, que la señala la “audaz impiedad” de los legisladores en cualquier parte y en todo tiempo, quienes decretarían “leyes para salvaguardar la supuesta santidad del primer día de la semana” pero que “al mismo tiempo hacen leyes para legalizar el tráfico de las bebidas alcohólicas”.



Blancos específicos de un desastre inminente. Informes de que Elena de White identificó zonas específicas como blancos o centros para terremotos, incendios, inundaciones, maremotos, zonas que se sumergirán debajo del mar, o invasiones enemigas, son sin fundamento, y se deben a una asociación de ideas que suma declaraciones en los libros de Elena de White que se ocupan del desastre inminente. Fuego en la ciudad de Nueva York son referidos en los Testimonies for the Church, vol.9, p. 12, 13, y basados en la inminente destrucción de las ciudades, a los Adventistas del séptimo día se les aconsejó que no ubicaran sus grandes instituciones en el corazón de Los Angeles. Ver Notas biográficas de Elena de White, p. 450-453, para sus declaraciones en cuanto a la asociación de zonas específicas con predicciones de desastre.



Contrariamente a informes sin sustento, Elena de White no hizo predicción en relación con la destrucción de los edificios de las torres gemelas de la ciudad de Nueva York o de algún otro lugar del mundo. Ella describe escenas en las que involucra la ruina de edificios “grandiosos” y “costosos” (ver la referencia anterior), pero en ningún lugar ella identifica edificios conocidos en la actualidad.

¿ Realmente lo dijo Elena de White?


Declaraciones que se le atribuyen que quizá nunca las expresó
laicos parana



Entre las historias relatadas en el Antiguo Testamento, se encuentra una muy peculiar. En 1 Reyes 13 se narra el triste fin de un hombre de Dios. Su ministerio profético se hacía sentir en los días del idólatra Jeroboam, rey de Israel. Su misión consistía en descalificar al rey ante sus altares idólatras y profetizar la venida de Josías, 300 años mas tarde, para poner fin a esa práctica. Realizada la actividad, el profeta anónimo recibió la orden de volver inmediatamente a su casa por un camino diferente del que lo llevara a Bet-el, la ciudad idólatra. Según la orden del Señor, ni siquiera debería detenerse para comer pan o beber vino (13:9).

En el camino de retorno, mientras estaba bajo una encina, se le apareció un viejo profeta, que mintiendo le insistió que volviera a su casa a comer y beber (vers. 18). El profeta de la historia cambió de idea y desobedeció, desagradando a Aquel que lo había enviado. Al salir de allí, murió en las garras de un león. ¡Qué contraste! El que había sido un exitoso profeta, ahora era un cadáver junto al camino.

Esta episodio llega hasta nosotros como un testimonio para alertarnos respecto a los temerario que es creer supuestas declaraciones inspiradas. Si el profeta se hubiera mantenido firme en la convicción de que la palabra del Señor no podía ser contradicha en palabras de Pablo, ni por “un ángel del cielo” (Gál, 1.8), su historia habría sido mas honrosa.

Este episodio llega hasta nosotros como un testimonio para alertarnos respecto a lo temerario que es creer supuestas declaraciones inspiradas. Si el profeta se hubiera mantenido firme e la convicción de que la palabra del Señor no podía ser contradicha –en palabras de Pablo, ni por “un ángel del cielo” (Gál. 1: 8) -, su historia habría sido mas honrosa.

Repetidas veces recorremos el mismo camino. Al prestar oído a comentarios de fuentes dudosas, tan abundantes en estos días de engaño y confusión religiosa, ponemos en riesgo el fundamento de nuestra fe y de la unidad de pensamiento y creencia de la iglesia. Si no exigimos precisión respecto se la confiabilidad de las fuentes, somos candidatos a creer y propagar afirmaciones que, aunque inocentes y hasta piadosas el comienzo, son implícitas distorsiones de la verdad. Aunque las consecuencias de tal comportamiento hoy no son tan fatales como lo fueron para el desafortunado profeta de 1 Reyes, sin embargo acarrean para la iglesia una carga de errores y deletéreas herejías.



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Con frecuencia se distorsionan las palabras –escritas o habladas- de las personas famosas, y se especula mucho acerca de su vida. De Ruy Barbosa (jurista y escritor brasileño), por ejemplo, se afirmó que para mantenerse despierto estudiando a fin de conseguir un mayor progreso intelectual, usaba café y sumergía los pies en una palangana de agua fría.

Leamos lo que él respondió a esa afirmación: “Muchas leyendas se han inventado acerca de excesos en mi vida laboral... Rechazo el café. Nunca recurrí a él como estimulante cerebral. Ni una sola vez busqué ahuyentar el sueño con un baño frío en los pies ... Debo lo mejor de mis frutos... a mis madrugadas”.

Elena de White no reconoció incólume la galería de los especuladores. Desde los comienzos de sus labores editoriales hubo personas que usaron sus escritos en forma distorsionada, como el caso del hermano Curtis (descrito en el libro Testimonios para los ministros, p. 57) que forzó algunas de sus declaraciones para apoyar los que él pensaba y las publicó en al periódico pionero Day Star. Al referirse a este tipo de actitud para con los Testimonios (primeros mensajes del espíritu de profecía), Elena de White afirmó: “El Salvador ordenó a sus discípulos: ‘Mirad [poned atención en] lo que oís’ (Mar. 4: 24). El hablaba de cierta clase de personas que oyen pero no entiende , a menos que se conviertan y sean curadas. En Lucas afirma nuevamente: ‘Mirad, pues, como oís’ (Luc. 8: 18)”.

Dejemos que ella misma explique cómo ocurren las distorsiones de sus escritos: “Hay muchos que dan su propia interpretación acerca de lo que oyen, logrando así que al pensamiento se presente como totalmente diferente del que el autor se esforzó por expresar. Algunos, oyendo a través del filtro de sus propios prejuicios o presuposiciones, entienden que algo es como desean que sea..Insisto ñeque una expresión verdadera y correcta en si misma puede ser totalmente distorsionada por sucesivas transmisiones a través de mentes curiosas, descuidadas y cavilantes. Algunas personas bien intencionadas con frecuentemente descuidadas y comenten graves errores; y no es probable que otros los repitan de modo correcto. Alguien, que no comprendió lo que el predicador quiso decir, repite una observación o declaración dándoles su propio colorido. Si esto no concuerda con los prejuicios y la imaginación del oyente, éste lo repetirá e un tercero que, a su vez, lo transmitirá a su manera. Entes que alguno de ellos sea consciente de lo que está haciendo, se ha cumplido el propósito de Satanás de plantar la semilla de la duda, los celos y la sospecha en muchas mentes..Satanás se les pone el lado para presentar todo a su entendimiento en una falsa luz...”

Propongo que hagamos una revisión de nuestro archivo mental. Quizá sea oportuno que reveamos los que tenemos allí desde hace mucho tiempo y nos deshagamos de los que no tiene valor. Haremos esto analizando algunas de las declaraciones apócrifas, atribuidas a Elena de White. No pretendemos agotar el tema. Puede haber diseminadas otras citas falsas que no conocemos. Al tratar con al revelación, es nuestro deber ser muy criteriosos en el proceso de leer los mensajes y luego citarlos, tanto los de la Biblia cuanto los del espíritu de profecía. Eso dará seguridad y confiabilidad a los que decimos y preservará la verdad.



Tipos de distorsiones

Según los fideicomisarios de los escritos de Elena de White, personas responsables de la edición y publicación de sus libros, hay 5 tipos de citas apócrifas. Algunas no son muy conocidas en Sudamérica; otras son más comunes.

1. Testimonios dependientes enteramente de la memoria. Como sabemos por experiencia propia, la memoria no es confiable. Es exactamente en el proceso de oír y repetir lo escuchado que surgen algunas citas falsas. Un ejemplo:

Habrá una comida sabática en otro planeta. Se refiere a un relato, basado en la memoria, en el que Elena de White (en una conversación durante una cena) supuestamente afirmó que los habitantes de otros mundo están juntando frutas para ofrecerlas a los santos cuando un sábado pasen por allí durante el traslado en su viaje rumbo al cielo. La única afirmación acerca de esta hacho está en Primeros escritos: “Juntos entramos en la nube y durante siete días fuimos ascendiendo al mar de vidrio...”(p. 16).

2. Asociación de ideas. Son las asociaciones exageradas de declaraciones o ideas específicas aplicadas a contextos generales o viceversa.

Jesús vendrá después de 6.000 años de pecado. Esta declaración ha sido tema de varias especulaciones y teorías. Una de esas declaraciones la encontramos en El conflicto de los siglos: “Durante seis mil años su prisión [la tumba] ha recibido al pueblo de Dios, y los habría tenido cautivo para siempre, si Cristo no hubiese roto sus cadenas y libertado a os que tenía presos” (p. 718). ¿Estaba fijando Elena de White un tiempo específico para la venida de Cristo? La explicación puede surgir al aceptar que Elena de White no estaba usando el cómputo de los seis mil años para determinar el fin del mundo. El asunto de los seis mil años era parte de lo cronología de un arzobispo del siglo XIX, llamado Ussher, que fechaba la creación en el 4004 a.C. La falla de su cronología estuvo en que e basaba principalmente en las genealogías bíblicas, lo que no es confiable debido a la variación en la secuencia de los nombres. Véase, por ejemplo, las diferencias entre la cronología de Mateo 1: 8 y le de 1 de Crónicas 3: 10-12. La cronología de Ussher era la mejor disponible entre las más de 120 existentes en su época. Sus fechas estaban escritas en los márgenes de la Biblia de Elena de White.

Elena de White, como los escritores bíblicos, tuvo una inspiración dinámica que actuó sobre ella sin determinar las palabras que debía escribir. Por tanto, lo que ella escribió es fruto de una persona inspirada. Hay ejemplos de equívocos por parte de los escritores bíblicos al tratar asuntos que no son esenciales para la salvación. Por ejemplo, cuando Mateo cita una profecía de Zacarías como perteneciente a Jeremías (Mat. 27:9; Zac. 11:12,13), o cuando los escritores del Nuevo Testamento citaron traducciones Griegas inferiores al original hebreo. Dios los condujo a usar lo mejor disponible en su tiempo. Los mismo sucedió con Elena de White. Ella no pretendía ser una autoridad en historia y tuvo que invetigar.com afirmó su hijo William: “Mi madre nunca ha deseado que nuestros hermanos trataran esos escritos [los propios] como una autoridad con respecto a detalles de historia o datos históricos”.

El cómputo en discusión fue usado por Elena de White como énfasis literario. Las declaraciones que hacen referencia al dato de los 6.000 años relacionados con la edad de la Tierra, sólo pretenden enfatizar la duración temporal del pecado o reforzar el largo período de tiempo que Satanás lava actuando sobre ese mundo.

Situación de los alumnos en los colegios. Se afirma que Elena de White enseño que si Jesús volviera mientras los jóvenes adventistas estuvieran en la escuela, serían considerados como obreros de la mies del Señor. Acerca de ese tema nada hay publicado. El Comprehensive Index to The Writings of Ellen G. White [Índice completo de los escritos de EGW], estaba haciendo el servicio de Dios tanto cuando trabajaba en al banco del carpintero como cuando hacía milagros para la muchedumbre. Y todo joven que siga fiel y obedientemente el ejemplo de Cristo en su humilde hogar, puede aferrarse a estas palabras que el Padre dijo de él por el Espíritu Santo: ‘He aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido, en quién mi alma toma contentamiento’ ” (p. 55).

3. Textos fuera de contexto. Esta práctica es muy común entre quienes quieren probar que una propia idea es supuestamente inferida de alguna declaración de Elena de White. Sacan un frase del contexto y la citan en forma aislada. Si son confrontados con un posible engaño, se justifican: “Bueno, si Elena de White no dijo eso, debería haberlo dicho...” Es una regla de oro de la hermenéutica (interpretación del sentido de las palabras) que el contexto debe ser considerado como decisivo para la comprensión de una frase o idea. Elena de White dice: “Sé que muchos hombres toman los testimonios que el Señor ha dado y los aplican como suponen que deberían ser aplicados, extrayendo una cláusula de aquí y otra de allí, sacándola de su contexto adecuado y aplicándola de acuerdo con sus ideas”.

Venida de Cristo a medianoche. Frecuentemente oímos la duda: “¿No dijo Elena de White que Cristo volverá a medianoche?” Es necesaria la lectura de Primeros escritos: “Dios escogió la medianoche para libertar a su pueblo” (p. 285). La liberación a la que ella se refiere es de la sentencia de muerte contra el pueblo de Dios. Los eventos siguientes ocurren en rápida sucesión hasta que “pronto aparece en el este un pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la mano” (el subrayado es mio). (Véase El conflicto de los siglos, pp. 698, 699.)

No se debería servir huevos en nuestra mesa. Estas palabras fueron escritas en un testimonio personal de Elena de White al matrimonio E, registrado en Testimonies, tomo 2, página 400. los hijos de ésta pareja tenían tendencias inmorales que serían estimuladas por el uso de huevos. Elena de White complementa la idea declarando que los niños con tales tendencias deberían tener una dieta simple, sin la presencia de alimentos origen animal. Si sacamos esas palabras de su contexto, produciremos una contradicción de la posición presentada en El ministerio de curación: “Deben tener mucho cuidado, sin embargo, de obtener ...huevos de aves igualmente sanas, esto es, bien alimentadas y cuidadas” (p. 247).

Elena de White estará entre los 144.000. En ningunos de los escritos de Elena de White encontramos una sola declaración de que con seguridad ella estaría entre los 144.000. El libro Primeros Escritos registra: “...Si eres fiel, tendrás, con los 144.000, el privilegio de visitar todos los mundos y ver la obra de las manos de Dios” (p. 40; la cursiva es mía). La promesa era condicional, dependía de su fidelidad. (Véase también Mensajes selectos, t. 2, p. 301.)

Ordenación de las mujeres. En 1895 Elena de White escribió: “Las mujeres que estuvieren dispuestas a dedicar algún tiempo al servicio del Señor deberían ser designadas para visitar a los enfermos, cuidar a los jóvenes y ministrar las necesidades de los pobres. Deberían ser separadas para esa obra por la oración e imposición de manos”. Elena de White no estaba recomendando la ordenación de las mujeres al ministerio, sino que estaba haciendo referencia a la dedicación de las diaconisa. Ella misma rechazó una credencial que contenía la designación de “ministra ordenada”. La palabra “ordenada” fue cuidadosamente tachada en la credencial.

4. Declaraciones falsamente atribuidas a Elena de White. Hubo quien tuvo el cuidado de “escoger” pasajes publicados en la Review (revista pionera de la iglesia) y usarlos en forma adulterada. Hasta declaraciones, proverbios y aforismos de otros autores fueron atribuidos a Elena de White.

Proverbio cristiano. “Cuando me veo a mi misma no veo cómo puedo salvarme, cando miro a Cristo no veo como puedo perderme”, frecuentemente citada como de Elena de White, en realidad era del reformador Martín Lutero. La señora de White hace en sus escritos aproximadamente XXX referencias a “mirar a Cristo”, pero no exactamente con esas palabras.

Hijos desviados que vuelven a la iglesia al fin de los tiempos. Se hacen referencias a la Review and Herald de 1890, 1898 y 1912. el tema se refiere a la obra intercesora de Cristo en el santuario celestial en favor de los jóvenes que se han ido de la iglesia. Esta afirmación no se encuentra en ninguno de los escritos de Elena de White. La posible fuente se ese mal entendido se encuentra en Testimonies: “Cuando la tempestad de la persecución realmente se abata sobre nosotros... muchos que se desviaron del redil volverán para seguir al gran Pastor. ¡Amén! (t. 6, p. 401).

Planes terrenales y la venida de Cristo. El consejo de que vivamos “como si Cristo viniera de aquí a cien años y estemos preparados como si él viniese hoy”, se originó en los escritos de Ann Lee, miembro de n grupo religioso llamado shakers, y no en los escritos de Elena de White. Ella sí declaró en Testimonies: “Deberíamos velar y trabajar como si fuese hoy el último que se no ha concedido”.

Señal indicadora del cierre de la puerta de la gracia. Esta es otra declaración falsamente atribuida a Elena de White, publicada en un suplemento de al Review and Herald del 21 de junio de 1898, afirmando que una oscuridad literal cubrirá la Tierra como señal para el pueblo de Dios de que la puerta de la gracia se ha cerrado. Esta idea fue pensada y esparcida por un pastor de nuestra iglesia. Tal enseñanza es contraria a la afirmación que hace Elena de White en Conflicto de los siglo: “Así también, cuando la decisión irrevocable del santuario haya sido pronunciada y el destino del mundo haya sido determinado para siempre, los habitantes de la tierra no lo sabrán” (P. 673).

Iglesias enteras se perderán con sus pastores y todo. Ni por asociación de ideas se puede inferir algo tan fatalista. La afirmación es completamente objetable. Véase el capítulo “El zarandeo” del libro Primeros escritos, páginas 269-273. En Testimonies leemos: “Fila tras fila el ejército del Señor se unían al enemigo y escuadrón tra escuadrón de las filas del enemigo se unían al pueblo de Dios que guarda sus mandamientos” (t. 8, p. 41).

Pedro, conociendo el peligro de que la verdad fuera distorsionada entre los miembros de la iglesia cristiana, escribió en su segunda epístola: “...Como también nuestro amado hermano Pablo, según l sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición” (Ped. 3: 15, 16). En los versículos 17 y 18 les advierte: “Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”.

Ofrezco a la misma señora de White la oportunidad de concluir este artículo: “Y ahora, a todos los que ansían la verdad, yo les diría: No crean relatos no autenticados respecto de los que le Hna. White dijo o hizo. Si deseáis saber los que el Señor reveló mediante ella, leed sus obras publicadas. Si hubiera algún punto de interés respecto de lo que ella no escribió, no toméis el relato ansiosamente , diseminando rumores acerca de lo que ella dijo”. #



Elena de White y el tiempo del fin



¿Necesitará una modificación el libreto de El gran conflicto?



Con fuertes y definidos trazos, Elena de White describe las escenas que se producirán justo antes del regreso de Cristo. Particularmente El gran conflicto bosqueja la prueba que vendrá con relación al sábado del séptimo día, el decreto de muerte y las siete últimas plagas.

¿Qué diremos acerca de estos asuntos? A un siglo de que Elena de White escribiera El gran conflicto,¿podemos seguir creyendo en los hechos relacionados con el tiempo del fin?

Algunas posiciones sugieren que los eventos finales descritos por Elena de White son condicionales. Plantean el factor sorpresa con relación a la segunda venida, y sugieren que no podemos saber exactamente lo que sucederá antes de que Jesús venga. Argumentan que la descripción de Elena de White encuadra con la realidad de los Estados Unidos en el siglo XIX, cuando el Congreso estaba estudiando una ley dominical (Proyecto Blair), pero que, al modificarse la situación, en la actualidad necesitamos cambiar nuestro libreto sobre el particular.

Antes de aceptar dicha argumentación necesitamos considerar lo siguiente para interpretar adecuadamente El gran conflicto.



1. EL NOMBRE DEL LIBRO PODRÍA SER RELATO ACERCA DE DOS CIUDADES: entre la destrucción de Jerusalén (70 d.C.) y la venida de la Nueva Jerusalén (después del milenio). El gran conflicto debe ser considerado como un todo, y no debemos centrar la atención apenas en el último capítulo. Elena de White nos da la clave para que lo interpretemos: “El objeto de este libro no consiste tanto en presentar nuevas verdades relativas a los conflictos de las edades pretéritas como en hacer resaltar hachos y principios que tienen relación con acontecimientos futuros (El gran conflicto, pp. 14, 15). Desde la destrucción de Jerusalén, esos hechos y principios constituyen un anticipo de los acontecimientos finales.

Encontramos la misma estructura historia/ eventos finales en Daniel y Apocalipsis. Los primeros 6 capítulos de Daniel (historia) nos permiten conocer el futuro (Dan. 7-12). Apocalipsis 1-11 (historia) constituyen una revelación de los acontecimientos finales del Apocalipsis. Por ejemplo, la prueba de la imitación fraudulenta de la estatua de oro ( Dan. 3) es una figura a nivel local de los que será la prueba universal delante de la imagen de la bestia (Apoc. 13).



2. PARA LOS EVENTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS ENCONTRAMOS FUNDAMENTO TANTO EN ELGRAN CONFLICTO CUANTO EN LA MIAMA BIBLIA. Por ejemplo, la ley dominical y el decreto de la muerte (Dan. 7: 25; Apoc. 13:15), el mensaje final al mundo (Apoc. 18), el fin del tiempo de prueba (véase Dan. 16-19). El gran conflicto desarrolla hechos que la Biblia presenta del mismo modo como lo hace el Apocalipsis con relación a Daniel. A esto llamamos revelación progresiva.

Este proceso tiene inferencias muy importantes. Así como Juan el revelador no fue afectado por los hechos que tenía que describir sino por el Espíritu Santo, que lo guió a descorrer el velo del futuro sobre la base de las informaciones de Daniel (y otros libros del Antiguo Testamento), así también el mismo Espíritu guió a Elena de White para registrar una comprensión anticipada de los que se encuentra en Apocalipsis y en sus respectivas raíces que están en le Antiguo Testamento.

De este modo, El gran conflicto nos proporciona acontecimientos y principios acerca del futuro cuyo fundamento está primero en la Biblia, y después en su correspondiente desarrollo a través de la era cristiana. Cuando algunos adventistas creían que el comunismo era el poder contra el cual había que contender y no contra el catolicismo, dicho planteamiento estaba bajo la influencia del contexto histórico. Su acción la atribuyeron a Elena de White. Pasaron por alto el contexto bíblico, que es la norma de sus escritos, en lugar de restarle importancia a los hechos del siglo XIX. El gran conflicto, al referirse al remanente, dice: “Dios tendrá en la tierra un pueblo que sostendrá la Biblia y la Biblia sola, como piedra de toque de todas las doctrinas y base de todas las reformas” (`p. 653). Esto incluye la escatología.



3. DEBERÍAMOS SER CUIDADOSOS PARA NO LEER EN EL GRAN CONFLICTO LOS HECHOS QUE COMUICAN LOS PERIÓDICOS. Este fue el tipo de error en el que incurrieron los judíos en ocasión del primer advenimiento de Cristo. Leyeron en la profecías su propio punto de vista acerca de los hechos que sucedían en esos días. Como vasallos dominados por los odiados romanos, era natural que pensaran que el advenimiento del Mesías tendría que tener el propósito de liberarlos del yugo opresor. Esto los llevó a interpretar las profecías a partir de una aspiración social razonable, en lugar de dejar que la profecía bíblica les transmitiera el mensaje referente a una liberación mayor, que es la salvación eterna.



4. ENTRE LAS MONTAÑAS, ¿HABRÁ LUGARES PARA OCULTARSE? Con frecuencia Elena de White cita promesas bíblicas referentes a la protección que Dios ofrecerá a sus hijos en el tiempo del fin (Ibíd., pp. 684, 687, 688, 692, 697). Ella desconocía acerca de la sofisticada tecnología para la detección desde satélites que hay en nuestros días. Nosotros mismos no estamos en condiciones de establecer si esas maravillas podrán mantenerse en funcionamiento como resultados de los cataclismos que se producirán en el tiempo del fin. Los que sí es seguro que Dios cumplirá sus promesas bajo cualquier circunstancia y en todo lugar. “Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre una roca me pondrá en alto” (Sal. 27: 5). En el Edén, Satanás desafió al creador con la propuesta “Ver para creer”, que logró imponer hasta nuestros días. Sin embargo, los hijos de Dios, especialmente en el tiempo del fin, como remanente suyo experimentará un concepto diferente: Creer es ver.



5. ¿ESTÁ DIOS ATADO POR LA SECUANCIA DE LOS ACONTECIMIENTOS QUE PLANTEA EL GRAN CONFLICTO? La pregunta es todavía más profunda porque también debe incluir a la Biblia, que es la base del libro. La libertad de Dios indiscutiblemente excede los términos de la pregunta. Sin embargo, ¿están limitadas sus prerrogativas al dar a conocer a sus profetas – incluyendo a Elena de White – el fin desde el principio? En la decisión de anticipar el futuro, él estaba haciendo uso de la libertad que tiene. El cumplimiento de sus predicciones, ¿no manifiesta acaso la soberanía de Dios? ¿No dijo Cristo: “Desde ahora os lo digo antes que suceda, par que cuando suceda, creáis que yo soy” (Juan 13: 19)?



6. ¿CREYÓLENA DE WHITE EN LA INMINENCIA DEL SEGUNDO ADVENIMIENTO? Hace 2.000 años ya tenía esta esperanza (véase Apoc. 1: 1). Las profecías escatológicas son condicionales en términos de tiempo pero no de acontecimientos. No tenemos un cronograma referente al espacio que habrá entre cada suceso; sin embargo, los hechos relacionados con el tiempo del fin se van a producir.

De todos modos, la rápida sucesión y las sobrecogedoras sorpresas desbaratarán todas las interpretaciones que no tengan fundamento. Cristo nos insta: “Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mat. 24: 44). La situación del “ladrón en la noche” (véase los vers. 45-51; 1Tes. 5: 2-4; 2 Ped. 3: 10; Apoc. 16:15) y la experiencia de la vírgenes que no estuvieron preparadas (Mat. 25: 1-13) a gritos nos alertan: “¡Preocúpense más por el tema de la relación diaria con Cristo que con diagramas relacionados con los acontecimientos finales!” Hoy es cuando necesitamos estar listos, pues el mañana no nos pertenece. Nadie tiene garantizada la vida, aunque sea joven.

Buenas nuevas para el creyente. Si conocemos a Quién va a venir, estaremos preparados para lo que va a suceder (véase Juan 17:3). Cuando los acontecimientos finales se desaten no habrá tiempo para que alguien se prepare. Ahora es cuando están retenidos los vientos para que podamos ser sellados antes que se desencadene la tormenta que se avecina (véase Apoc. 7: 1-3).



7. FINALMENTE, EL GRAN CONFLICTO Y LAS PROFECÍAS REFERENTES AL TIEMPO DEL FIN ESTÁN MÁS CENTRADAS EN CRISTO QUE EN LA CRISIS. En la medida que en la Biblia y en El gran conflicto vayamos adquiriendo una visión más amplia acerca de los acontecimientos finales, encontraremos alementos que nos darán una percepción más completa acerca de los hachos que tienen que cer con lo que pronto va a sobrevenir.

Como ejemplo considere las situaciones relacionadas con el éxodo. Al salir de Egipto los hebreos tenían frente a ellos la barrera aparentemente infranqueable del Mar Rojo y, detrás, un ejército imbatible. Entre las 2 realidades se encontraba el pueblo atrapado. Ese era su crisis. Pero Cristo les abrió una salida a través de las aguas.

Pronto todo el mundo estará contra nosotros (véase Apoc. 13: 3, 14-17). Estaremos en una situación sin salida desde el punto de vista humano. Sin embargo, Dios despejará el camino en medio del océano de dificultades que nos rodeará en ocasión de os acontecimientos finales. Su promesa es: “No te desampararé, ni te dejaré” (Heb. 13: 5). Además reafirma: “ Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Amén” (Mat. 28: 20) #



El Testimonio del Profeta
Por Arturo L. White



Hay dos aspectos en la experiencia del profeta: la visión en sí, y el testimonio o comunicación de lo que le ha sido revelado. El profeta debe entregar su mensaje en el lenguaje más claro y preciso que pueda.

El profeta puede tener las palabras adecuadas para hacerlo satisfactoriamente, o darse cuenta de que debe estudiar diligentemente para adquirir los vocablos que hagan que su mensaje sea preciso e impresionante. El mismo mensaje, en diferentes ocasiones, podrá presentarlo en diferentes términos. Mientras escribía El Deseado de todas las gentes, su autora declaró: “Tiemblo de temor, no sea que empequeñezca el gran plan de salvación con las palabras comunes” (EGWMR, 59). El mensaje puede también sufrir deterioro por la imperfección del lenguaje humano: “La Biblia… fue escrita por manos humanas, y la diversidad de estilo de sus diferentes libros muestra la individualidad de cada uno de sus escritores. Las verdades reveladas son todas inspiradas por Dios; (1 Tim. 3: 16) y con todo están expresadas en palabras humanas. Es que el Ser supremo e infinito iluminó con su Espíritu la inteligencia y el corazón de sus siervos. Les daba sueños y visiones, y les mostraba símbolos y figuras; y aquellos a quienes la verdad fue así revelada, revestían el pensamiento divino con palabras humanas…

“Escritos en épocas diferentes y por hombres que diferían notablemente en posición social y económica, y en facultades intelectuales y espirituales, los libros de la Biblia presentan contrastes en su estilo, como también diversidad en la naturaleza de los asuntos que desarrollan. Sus diversos escritores se valen de expresiones diferentes; a menudo la misma verdad está presentada por uno de ellos de modo más notable que por otro…

“Presentada por diversas personalidades, la verdad aparece en sus variados aspectos. Un escritor percibe con más fuerza cierta parte del asunto; comprende los puntos que armonizan con su experiencia o con sus facultades de percepción y apreciación; otro nota más bien otro aspecto del mismo asunto; y cada cual, bajo la dirección del Espíritu Santo, presenta lo que ha quedado impreso con más fuerza en su propia mente. De ahí que encontremos en cada uno un aspecto diferente de la verdad, pero perfecta armonía entre todos ellos. Y las verdades así reveladas se unen en perfecto conjunto, adecuado para satisfacer las necesidades de los hombres en todas las circunstancias de la vida.” (CS, 8-9, Intr.)

Aunque el profeta emplea sus propios medios de expresión, de todas maneras, el Espíritu Santo sigue actuando. Este es un punto vital: “Aunque dependo del Espíritu del Señor tanto para escribir mis visiones como para recibirlas, sin embargo las palabras que empleo para describir lo que he visto son mías, a menos que sean las que me habló un ángel, las que siempre incluyo entre comillas” (1MS, 42).

Y recalca: “Mediante la inspiración de su Espíritu, el Señor dio la verdad a sus apóstoles, para que la expresaran de acuerdo con su mentalidad mediante el Espíritu Santo. Pero la mente no está sujeta, como si hubiera sido forzada dentro de cierto molde” (1MS, 25).

El profeta, pues, recibe el mensaje por medio de visiones mientras está totalmente bajo la influencia del Espíritu de Dios; e imparte su testimonio bajo la dirección del Espíritu de Dios, pero no hasta el punto de ser un robot o de estar sometido a un molde fijo, sino que comunica el mensaje en la mejor manera, de acuerdo con su estilo y preparación; en esta forma influye de manera particular sobre los que tienen una formación semejante a la suya.

A veces las mismas palabras que usará son impresas en su mente por el Espíritu: “Estoy tratando de conseguir las mismas palabras y expresiones que fueron usadas en relación con este asunto, y como mi pluma vacila un momento, las palabras apropiadas vienen a mi mente” (EGWW, 22).

En otra declaración dice: “Cuando escribo algo importante, él [el Espíritu Santo] está junto a mí ayudándome…, y cuando busco una palabra apropiada para expresar mi pensamiento, él la trae clara y distintamente a mi memoria” (Carta 127, 1902).

Temas históricos
La historia le fue presentada a la Sra. White como una base sobre la cual debía trazar la narración de la gran controversia. Ella nos dice cómo le fue presentada la controversia: “Mediante la iluminación del Espíritu Santo, las escenas de la lucha secular entre el bien y el mal fueron reveladas a quien escribe estas páginas. En una y otra ocasión se me permitió contemplar las peripecias de la gran lucha secular entre Cristo, Príncipe de la vida, Autor de nuestra salvación, y Satanás, príncipe del mal, autor del pecado y primer transgresor de la santa ley de Dios” (CS, 13).

Su experiencia fue similar a la de Moisés sobre el monte Nebo, al mostrársele la tierra prometida: “Se le presentó luego una visión panorámica de la tierra de promisión. Cada parte del país quedó desplegada ante sus ojos, no en realce débil e incierto en la vaga lejanía, sino en lineamientos claros y bellos que se destacaban ante sus ojos encantados. En esta escena se le presentó la tierra, no con el aspecto que tenía entonces sino como había de llegar a ser bajo la bendición de Dios cuando estuviese en posesión de Israel.

“Le pareció estar contemplando un segundo Edén. Había allí montañas cubiertas de cedros del Líbano, colinas que asumían el color gris de sus olivares y la fragancia agradable de la viña, anchurosas y verdes planicies esmaltadas de flores y fructíferas; aquí se veían las palmeras de los trópicos, allá los undosos campos de trigo y, cebada, valles soleados en los que se oía la música del murmullo armonioso de los arroyos y los dulces trinos de las aves, buenas ciudades y bellos jardines, lagos ricos en ‘la abundancia de los mares,’ rebaños que pacían en las laderas de las colinas, y hasta entre las rocas los dulces tesoros de las abejas silvestres…

“Moisés vio al pueblo escogido establecido en Canaán, cada tribu en posesión de su propia heredad. Alcanzó a divisar su historia después de que se establecieran en la tierra prometida; la larga y triste historia de su apostasía y castigo se extendió ante él. Vio esas tribus dispersadas entre los paganos a causa de sus pecados, y a Israel privado de la gloria, con su bella ciudad en ruinas, y su pueblo cautivo en tierras extrañas. Los vio restablecidos en la tierra de sus mayores, y por último, dominados por Roma.

“Se le permitió mirar a través de los tiempos futuros y contemplar el primer advenimiento de nuestro Salvador… Siguió al Salvador a Getsemaní y contempló su agonía en el huerto, y cómo era entregado, escarnecido, flagelado y crucificado…, miró otra vez, y le vio salir vencedor de la tumba y ascender a los cielos escoltado por los ángeles que le adoraban, y encabezando una multitud de cautivos” (PP, 506-508).

El dramático relato prosigue. Moisés, estupefacto, contempla los sucesos: ve, escucha, participa; todos sus sentidos actúan. La historia del futuro se le presentó en forma vívida. Es muy improbable que se le hayan revelado fechas; no es probable que todas las ciudades que vio fueran nombradas. Estos eran detalles intrascendentes para el desarrollo de la visión.

¿Se le mostraron a Elena G. de White, en cada ocasión, todos los nombres y las fechas de los eventos que contempló? La evidencia nos dice que no.

Ella vio ocurrir los eventos significativos en el desarrollo de la gran controversia; los detalles y referencias incidentales fueron de menor importancia. Alguna de esta información puede hallarse en los escritos sagrados; otra, en las fuentes históricas responsables. Es evidente que para Dios no era esencial impartir tales detalles.

Observaciones de Guillermo C. White
Guillermo C. White, hijo de la Sra. White, describe así la experiencia de ella: “Mi madre nunca ha afirmado que es una autoridad en historia. Las cosas que ha escrito son descripciones de detalles fulgurantes y otras representaciones dadas a ella en relación con las acciones de los hombres, y la influencia de estas acciones sobre la obra de Dios en el plan de salvación, acciones que se refieren al presente, el pasado y el futuro. Y al escribir en cuanto a estos aspectos, ha hecho uso de declaraciones históricas precisas y apropiadas para hacer más claras al lector las cosas que ella se esfuerza por presentar.

“Cuando yo era muchacho la escuché leerle a mi padre la Historia de la Reforma, de d’Aubigné. Le, leyó mucho, acaso los cinco volúmenes completos. Ella ha leído otras historias de la Reforma. Esto le ha ayudado a situar y describir muchos de los eventos y movimientos presentados a ella en visión. Es algo similar a la manera en que el estudio de la Biblia le ayuda a localizar y describir muchas representaciones simbólicas que ha recibido en cuanto al desarrollo de la gran controversia en nuestro tiempo.” (Asociación General, octubre 30, 1911. Citado en EGWW, 33)

Pocos meses después, de nuevo declaró: “En cuanto a los escritos de mi madre y su uso como autoridad en hechos históricos y en cronología, ella nunca ha deseado que nuestros hermanos la consideren como tal. Las grandes verdades reveladas a mi madre en cuanto a la controversia entre el bien y el mal, la luz y las tinieblas, le fueron dadas de muchas maneras, pero mayormente como detalles fulgurantes de grandes acontecimientos en las vidas de los individuos y en las experiencias de las iglesias de los reformadores y las naciones…

“Cuando escribía de la experiencia de los reformadores durante la Reforma, y del movimiento del advenimiento en 1844, mi madre a menudo daba al comienzo una descripción parcial de algunas escenas que se le presentaban. Más tarde escribía, repetidamente, en forma cada vez más completa. Sé que escribe sobre un tema cuatro o cinco veces, y luego se lamenta porque no pudo desplegar un lenguaje apropiado para describirlo más perfectamente.”

Descripciones parciales
“Cuando escribía El conflicto de los siglos, algunas veces dio una descripción parcial de un suceso histórico importante, y cuando su secretaria preparaba los manuscritos para el impresor, ésta averiguaba fechas y lugares. Mi madre solía decir que esos datos habían sido registrados por historiadores serios, y que por lo tanto debían insertarse.

“Cuando fue escrito El conflicto, mi madre nunca pensó que los lectores lo tomarían como una autoridad en historia, o que lo usarían para desatar polémicas en cuanto a detalles de historia, y aún piensa lo mismo. Mi madre tiene en gran estima el trabajo de esos fieles historiadores que dedicaron años al estudio del gran plan de Dios como se presenta en la profecía, y en el desarrollo de ese plan como se registra en la historia.” (Carta a W. W. Eastman, noviembre 4, 1912. EGW, 34)

Con respecto a la historia de la Reforma, su siguiente declaración es significativa: “Han sido presentados delante de mí los sucesos en la historia de los reformadores” (Carta 48, 1894).

En cuanto a esto, W. C. White escribió: “Los contactos de mi madre con el pueblo de Europa le recordaron muchas cosas que le habían sido presentadas en años anteriores, algunas de ellas, dos o tres veces; y otras, muchas veces” (EGWW, 124).